El frentismo es malo para la sociedad pero también para el nacionalismo

Entrevista de E. Iribarren a Iñaki Galdos, presidente de Hamaikabat, publicada en los diarios del grupo noticias el 29 de agosto de 2010.
galdos-100829.bmpApela a la inteligencia como fórmula para avanzar en la construcción nacional de Euskal Herria, un objetivo para el que pide el encuentro del nacionalismo histórico e institucional que suman su partido y el PNV. Para Hamaikabat su existencia como partido es irrenunciable.

Iñaki Galdos abre las puertas de la sede principal de Hamaikabat. Es un local que fue batzoki del PNV y alkartetxe de EA, y que se encuentra en pleno proceso de renovación y modernización. Esta semana inauguró el curso político con una conferencia en Hondarribia en la que volvió a pedir el encuentro del nacionalismo histórico como antídoto al frente soberanista del polo y el frente de los partidos de obediencia estatal.

Ha anunciado que muchos cargos electos de EA e independientes tienen intención de pasarse a las filas de Hamaikabat en 2011. ¿Puede concretar más?

Por respeto a esas personas no. Es un dato objetivo que mucha gente que actualmente está en las instituciones locales trabajando en grupos de EA y en candidaturas independientes va a dar ese paso. Lo vamos a poder demostrar pronto.

Alguien puede creer que se trata de un farol para mejorar su posición en la negociación con el PNV.

Todo lo contrario. Son datos objetivos y, además, al PNV le consta que hay mucha gente tanto de EA como independientes que ya está trabajando con nosotros pero que, por coyunturas locales o por no romper grupos municipales, no han dado el paso aún de manera oficial. Para la gente que está en la política no es un dato nuevo, es algo que se sabe.

Usted confía en cerrar en breve el acuerdo electoral con el PNV. ¿Qué es irrenunciable para H1!?

Hamaikabat es un partido necesario en el ámbito del nacionalismo histórico e institucional y en la medida en que pensamos que nuestro partido es necesario, es irrenunciable la existencia como partido de Hamaikabat.
¿Ve al PNV receptivo con sus demandas?

Sí, como también nosotros somos receptivos con las reflexiones del PNV. Es lógico que el PNV tenga reservas, porque es cierto que somos un partido nuevo y pequeño, fruto en gran medida de la escisión de un partido que no era muy grande. Son lógicas esas reservas y las entendemos perfectamente.

Pero también avisa de que no tienen vértigo para acudir en solitario. ¿Tienen diseñado ese plan B?

Ya hemos presentado candidaturas en algunos municipios. La maquinaria electoral está lista y estamos diseñando candidaturas en los cuatro herrialdes para esa hipótesis que esperamos que no se produzca.

Usted apuesta por un nacionalismo histórico e institucional como antídoto para la política de frentes que representa el soberanismo del “polo” y el constitucionalismo del PSE y el PP

Niego la mayor. Denominar constitucionalista al frente que componen PSE y PP es una contradicción in terminis. El verdadero constitucionalismo no consiste en las políticas que defienden PSE y PP. Dicho esto, creo que la sociedad vasca ni está preparada ni desea políticas frentistas. Por eso, el nacionalismo histórico e institucional tiene que ocupar el cauce central de la política vasca, como lo ha hecho históricamente. No tenemos que entrar en esa dialéctica que a tantos les gusta sobre quién es más abertzale, quién es más soberanista o turboindependentista. El frentismo es malo para la sociedad vasca en general y es malo para el nacionalismo en particular.

¿Qué opina de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Catalunya?

Es clarificadora y nos va venir bien para abrir los ojos. A quien se le llenaba la boca con que la vía Ibarretxe no era la correcta tendrá que explicarnos qué es lo que ha pasado. Desde luego, podemos dar por agotada la vía emprendida en la CAV en 1979, con el Estatuto de Gernika, y más tarde en Navarra con el Amejoramiento. Ahora hay que pensar en nuevas formas de articular el Estado y la posición inteligente es la de construir la nación vasca día a día, tratando de conseguir la adhesión libre de los ciudadanos. Me gustaría citar a Rubert de Ventos cuando dice que “debemos de alcanzar el efecto sin que se note el intento” y yo creo que en la construcción nacional hay que ser inteligentes, conocer bien la sociedad vasca, que es muy plural. Si no entendemos eso no tenemos nada que hacer.

Su antiguo partido y la izquierda abertzale firmaron el 20 de junio el acuerdo “Lortu arte”. ¿Cuál es su valoración?

Respetamos lo que hacen y deseamos que la izquierda abertzale pueda salir del atolladero en el que se encuentra, pero ya dijimos en su día que el texto es un capítulo más de la historia de la izquierda aber-tzale y que se había impuesto su lectura histórica. A partir de ahí, no hemos visto nada que nos haya sorprendido, aunque agradecemos el ejercicio de clarificación política.

Recientemente, su compañero de partido y alcalde de Lekunberri, Joxe Mari Aierdi, alertó del riesgo que puede suponer el “polo soberanista” para Nafarroa Bai.

Lo que me da pena son las recientes declaraciones sobre NaBai de Patxi Zabaleta. Me llena de tristeza que cuando se está reflexionando sobre la necesidad de incorporar a la política a personas ajenas a las estructuras de los partidos haya formaciones que hagan una lectura negativa y tan egoísta desde el punto de vista partidario de lo que ha sucedido en NaBai, la primera vez en que una experiencia así ha funcionado. A pesar de todo, soy optimista y creo que el espíritu fundacional de la coalición se va a imponer.

Ha pasado un año largo del nuevo Gobierno vasco. ¿Qué valoración hace del lehendakari y de la acción del ejecutivo?

El lehendakari ha mostrado una falta de liderazgo importante. No es percibido como tal y creo que no se ha ganado el sueldo. En cuanto al Gobierno vasco, yo hablaría de desgobierno. Ni ofrece liderazgo, ni capacidad de ofrecer propuestas concretas, máxime en un periodo de crisis como el que estamos viviendo. El actual Gobierno vasco está siendo una pesadilla que, como mucho, va a durar cuatro años. Y lo que mas me apena es que tanto PSE como PP se están dedicando, en gran medida, a poner en marcha políticas identitarias de las que el PSE parecía renegar en épocas anteriores. Lo van a pagar en las urnas. En el PSE, a la hora de la verdad, siempre se impone la parte más rancia y la que está más cómoda con el PP.

En Zarautz fue una mezcla de alcohol y gamberrismo, mientras que en Azkoitia fue kale borroka. ¿Está de acuerdo con la distinción de la consejería de Interior?

Ellos sabrán por qué hacen ese tipo de valoraciones. Desde luego, la sociedad vasca no se merece esa confusión y el Gobierno vasco, a través de la consejería de Interior, flaco favor está haciendo con esta ceremonia de la confusión.

El PP ha avisado al PSE que ni se le ocurra acercarse a la izquierda abertzale, bajo pena de retirarle el apoyo en Gasteiz.

Es un intento de marcar territorio. El PP está saliendo fortalecido del apoyo que le brinda al PSE. Normalmente, en la política el partido que apoya al gobierno termina por debilitarse. Aquí sucede lo contrario. No obstante, no tengo dudas de que, si pueden, a partir de 2011 tratarán de sumar y de hacerse con más instituciones. Odón Elorza no va a tener ningún vértigo si necesita gobernar con el PP.

¿Es optimista con la evolución del MLNV?

Nunca he sido de lanzar las campanas al vuelo sobre estas cuestiones, pero creo que está habiendo una evolución positiva. Sería injusto negarlo. Otra cosa es que nos parezca suficiente. El comunicado tras los ataques de violencia callejera contiene pasos importantes, pero la sociedad vasca necesita fórmulas no tan eufemísticas y sí más explícitas. En cualquier caso, me gustaría que llegara el comunicado en el que se negara la violencia no sólo por cuestiones de coyuntura.

¿Qué espera de la transferencia de las políticas activas de empleo? El dirigente del PSE Óscar Rodríguez ha dicho que no es relevante la forma en que se produzca.

Se está poniendo la venda antes de la herida. Es evidente que son conscientes de que la transferencia vendrá devaluada, síntoma inequívoco de que no creen en el Estatuto.

Usted también estuvo en Boise. ¿Cómo fue recibida la delegación vasca?

Creo conocer algo la diáspora y me quedo con un detalle, muy significativo, que causó disgusto. Que haya discursos en euskera del alcalde de Elco, de Boise o de un secretario de estado como Pete Cenarrusa y que el lehendakari de la CAV sea incapaz de articular una sola frase en euskera ha llenado de asombro y de disgusto a la comunidad vasca en EE.UU. No entienden que habiendo allá centenares de personas que mantienen el euskera después de varias generaciones o que otros lo han aprendido con un esfuerzo personal importantísimo, venga a visitarles el lehendakari y no articule una frase. Ha sido demoledor.

“Lo ocurrido con Tecnalia nos obliga a reflexionar sobre la estructura de la CAV”
El presidente de Hamaikabat opina que el acuerdo foral con el PNV en la Diputación de Gipuzkoa demuestra la necesidad del partido que preside, en la medida en la que ha propiciado debates que, considera, no hubieran sido posibles sin su partido.

¿Cuál es su reflexión sobre lo ocurrido con la sede de Tecnalia?

Consideró que la justa defensa de los intereses de Gipuzkoa ha sido brillante por parte de Markel Olano. Pero a mi gustaría analizar este tema desde otro plano. Me da mucha pena que esto haya sucedido en la CAV, lo que nos debe llevar a pensar que algo estamos haciendo mal. Y nos debe llevar a reflexionar otra vez sobre la actual estructuración de la CAV.

Su partido se ha opuesto frontalmente al sistema del puerta a puerta. Tras observar su funcionamiento, ¿mantienen su oposición?

Por supuesto que sí. Los datos son tozudos. Entre los que conocemos y los que nos ocultan está demostrando que en esos municipios el puerta a puerta no funciona. Además, es un sistema carísimo. La izquierda abertzale, que es la que está liderando esta cuestión, también nos tiene acostumbrados a que cuando transcurre el tiempo se aviene a lo que decíamos otros una década antes. El tiempo demostrará que no es viable.

El proyecto del puerto exterior de Pasaia despierta más dudas.

Yo, que soy defensor del puerto exterior, soy consciente que existen susceptibilidades y de que hay gente que tiene reticencias, por eso creo que hay que explicarlo muy bien. Entiendo que no todos lo vean claro.

¿Está satisfecho con el resultado del acuerdo de gobierno entre su partido y el PNV en la Diputación?

La valoración es positiva, a pesar de los lógicos roces y enfrentamientos. La experiencia está demostrando que en el seno del nacionalismo histórico institucional es bueno que exista más de un partido. Que se lleven bien, que vayan en coalición, que gobiernen en conjunto, eso es bueno, pero es bueno que exista más de un partido. Porque debates como los que hemos puesto encima de la mesa sobre las políticas fiscales, sobre las políticas sociales, yo creo que no hubieran sido posibles si no hubiera existido un partido como el nuestro. No es lo mismo hablar de espacios electorales que de espacios políticos.

Iruzkinak

  1. Iñaki, arrazoi guzia duk. Frentismoak ez garamatzak iñora. EH anitza duk eta, denen iritziak eta asmoak balio ditek itzez defendaten badira. Hemen, beren burua turboabertzaletzat daukaten asko zagok bainan, funtsean beren ekintzakin EH ren aurka dabiltzanak.

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